Tuesday, July 21, 2009

Relojes y mujeres de poca fe

Hace cinco años, en el 2004, me compré en un tianguis pinchurrientísimo de la ciudad de México, un "reloc" despertador que me costó exactamente veinte pesos.

Nunca le he tenido menos fe a un producto, a decir verdad. Ninguno. Ni siquiera a las sandalias chinas les habría tenido menos fe. Y es que el relojito rojo no solamente era hecho en China, sino que era comprado en el tianguis y vamos, me costó veinte pesos.


Y es que yo me lo había comprado sólo con la intención de llevarlo a un viaje largo que iba a emprender por aquél entonces, el reloj sólo tenía un objetivo muy claro: evitar que a la mañana siguiente yo me levantara a las cuatro de la tarde; por aquéllo del jet lag y como efectivamente me había sucedido antes en alguna ocasión. Él sólo tuvo la meta inicial de evitarme una vergüenza.

Pues creerán que el muy cabrito resultó ser como el conejo de Energizer (o bien, para el caso y más metafóricamente hablando, el de Alicia en el País de las Maravillas): sigue y sigue y sigue y sigue.
Ahí sigue. Cinco años después, en perfecto estado, ahí sigue. Sólo le he cambiado la pila unas dos veces.

Lo irónico es que la primera noche en que lo usé, la única noche en que "la cochinada" tenía una misión en particular, me falló. Y es que yo, al darme cuenta de que su alarma sonaba más fuerte que una sirena industrial, tuve el mal tino de colocarlo acostado bajo mi almohada, según yo para no despertar a nadie más. Luego aprendí que el dichoso reloj podía ser imparable y a prueba de fallas; pero siempre y cuando se mantuviera bien paradito y derechito. Si no, se atrasa hasta un par de horas en una noche.

Pero fuera de ésa grave falla inicial, nunca más me ha dado problemas y por el contrario me ha evitado muchos. Ha sobrevivido a cinco viajes de larga duración; al zarandeo de cinco maletas y cinco aviones, muchos más autobuses, y seguramente al aventadero salvaje de más de cinco empleados de aerolínea. Y sigue y sigue y sigue y sigue. Como soy firme creyente en los beneficios de mantener el reloj adelantado, ése es el único que siempre mantengo con al menos cinco minutos de adelanto, o a veces hasta más. De ése modo, mi implacable tirano siempre me recuerda que ya es hora de largarme o llegaré muy tarde a todos lados, antes de que cualquier otro reloj de la casa empiece a hacer lo mismo.

Y sigue y sigue y sigue. Ahora, en cualquier viaje o mudanza temporal, es una de las primeras cosas que tiro en la maleta: el infallable reloj rojo de veinte pesos al que le tuve tan poquísima fe y hoy le tengo tanto respeto.


¡¡Ahora sigue la moralejita pitera!!... El reloj rojo te la enseña: aunque seas hecho en China, aunque hayas terminado en el tianguis de La Raza y aunque a tu patrón le hayas costado tres varos, puedes demostrarle al mundo ¡¡el tigre que hay en tí!! =D

Saturday, June 27, 2009

Un update al post anterior

Por cierto, otra cosa.
Yo sí creo, auténticamente, que MJ podría haber estado lo suficientemente loco como para amar la convivencia con los niños y querer compartir su habitación con niños, sin llegar jamás a tocarlos ni acosarlos. Desde luego, éso no lo convertía en un gran ejemplo de padre. Ahí tienen a su bebé que casi se hace papilla desde el balcón en uno de los momentos de fama del artista, hace algunos años. Pero lo que hasta ahora se sabe con certeza sobre Neverland y las pijamadas, tampoco lo convierte automáticamente en pedófilo, creo yo.

Por supuesto, estoy consciente de que mis muy trascendentes declaraciones en éste Blog no van a lograr borrarle un estigma de años, de pederasta y abusador de escuincles.

Pero si recordamos que éste hombre no se ajustó jamás a casi ningún convencionalismo social; si leemos todas ésas biografías que hablan de un niño triste, emocionalmente abandonado y abusado verbalmente a diario por su padre; si recordamos las decenas de cirugías y el rancho Neverland y a su mago privado y su simio mascota, y las miles de locuras televisadas, realmente cabe la posibilidad de que él solamente quisiera tener y regalar la infancia idílica que sentía que le había sido robada. Tal vez nunca abusó de nadie. Tal vez sí. Y como dice un amigo mío, si él hubiera querido abusar de un niño, a alguien con su dinero le bastaba con hacer una llamada telefónica, no hacía falta aventarse todo el circo de las pijamadas en la tierra de Nunca Jamás.

Y como yo creo que no todo en la vida se debe ajustar a nuestros convencionalismos sobre lo que está bien y lo que está mal, o de que todo deba tener a fuerzas un significado sexual, le concedo el beneficio de la duda.
¿Lo ves, MJ?... Tal vez en cincuenta años, cuando toda la gente del mundo asuma nuevas teorías acerca de que los niños deben ser criados en pequeños ranchos de felicidad, la memoria de Michael Jackson sea redimida en maneras sorprendentes.
O puede ser que no, y que simplemente se compruebe lo que millones sospecharon desde que comenzó ese circo.

Friday, June 26, 2009

Y entonces, en el momento menos esperado, emprendió el viaje Michael Jackson.

Y que regreso yo de una reunión del trabajo que se alargó más de lo normal, y que me conecto, y que resulta que Michael Jackson estiró la pata. Primero vi un mensaje corto en el MSN de una conocida: "Todos los que compraron boleto para el concierto de Michael Jackson pueden ir ahora a su funeral". Naturalmente no capté el chiste y me quedé unos instantes tratando de figurarme lo que podría significar, ahora de qué broma de mal gusto era víctima el errático habitante de Nunca Jamás. Pero cuando otra amiga más anunciaba el mismo acontecimiento, con un mensaje más serio y directo, oh diablos, supe que era verdad.

¡¡Qué fuerte!!... Jackson tenía la edad exacta (día y todo) de un familiar mío a quien no podría, de ninguna manera, considerar como viejo. Bueno, existe la diferencia de que Michael tenía 300 cirugías más en el cuerpo, esas decoloraciones y ése estilo de vida algo tendrían qué ver.

¿Qué más recuerdo de Michael Jackson?... En mi iPod debo tener unas diez creaciones suyas; que aunque son muy fregonas, no llego a considerar totalmente como "de mis tiempos". Lo siento, pero tampoco pienso mentir y venir ahora a bramar que siempre fui súper fan y que es mi reydelpop y mi modelo a seguir. Mi sentir con respecto a Michael Jackson, cuando alguien me preguntaba, siempre lo resumía en ésta frase: "Bueno, si olvidas que Michael Jackson es Michael Jackson, tiene algunas canciones en verdad increíbles".

Todos supimos que el hombre había perdido la chaveta cuando casi tira por el balcón a su bebé, en un despliegue de celebridad al estilo "el Rey León". De sus tres hijos, aparte, llamó "Michael" a los tres, incluso a la niña, acción que no tengo empacho en calificar de altamente egocéntrica. No hacía falta entonces, cuando lo del bebé y el balcón; que viniera el escándalo de Neverland y los niños perdidos en la habitación del hombre cuyo color se había perdido: ya se daba por hecho que había algo muy raro acerca de ése Rey del Pop. El mensaje es claro: cuando cantas y bailas como los ángeles, y además tienes ritmo, y además pones al planeta entero a mover el bote y a tratar de imitar tus pasitos hasta la insanidad, se te perdona.

Y es cierto, tiene canciones muy muy fregonas. No sé ustedes, pero a mí ésta canción me parece chidísima y electrizante, ha entrado y salido de mi Top 25 Most Played.




Y está Billie Jean, y ése paso imposible, el famoso Moonwalk. Y yo que batallo con los meneos simples de cadera y la coordinación de lo que le llaman las patas.

También, cuando estaba en cuarto de primaria, en un festival cantamos "Heal the World", por sugerencia de una excelente maestra que nos daba clases de inglés. Tal vez hoy en día algunos de mis compañeros lo negarán, pero yo recuerdo que no lo sentimos como una de ésas ridículas actividades obligadas de festival escolar. No: a muchos la canción auténticamente nos gustaba. La seguíamos cantando después de los ensayos.

También nos quedamos con la boca abierta al ver su video en donde baila, en Brasil, una especie de versión con samba de su They Don´t Really Care About Us.
Y Earth Song también es muy linda. Qué decir de We are the world we are the children, un ícono.

O está mi hermanito, que le da por hacer bailecitos imitando (o intentándolo al menos) varios pasos auténticamente patentados de Michael Jackson. Desde luego, no le salen así lo que digamos muy bien, pero verlo es inmensamente gracioso.

Bueno, pos el mensaje queda. Si van a estar medio locos, presentarse a sus juicios por acoso infantil en pijama, tener un simio llamado Bubbles como mascota y rehusarse a dejar la infancia a los cincuenta años, más vale que bailen rebién.

Yo recordaré a Michael Jackson. Qué FUERTE es, cuando se empiezan a morir los artistas que ya rozan tu generación. Cuando comience a pasar con varios de mis altamente favoritos, tal vez su servidora sufra colapsos en miniatura. ¡¡¡Dúrenos mucho tiempo más, Manu, Silvio, Sarah, Laura, Miguel, Oreja, Fernando, Mago y Joaquín!!! :S

Sunday, June 7, 2009

De gripe y apocalipsis

Pues nada, en México al parecer el virus vino y se fue. Vimos las noticias, el pánico en las calles, los mil y un chistes (algunos de TAN mal gusto), las imágenes de los cubrebocas convencionales y los cubrebocas chistosones en la gente, adultos, niños, perros, gatos, coches, tuberías del drenaje. Vaya, en TODOS lados.


No quiero ser una de ésas insufribles "conspiracionistas" que siempre lo niegan todo y que alegan que siempre, detrás de TODO, está o la CIA o el Pentágono o Bush o Aznar o Donald Rumsfeld o Nixon o los chinos o el Peje, o el conspirador que haga falta. Pero tampoco puedo evitar lo que le llaman la reflexión y las preguntas.


Es claro que el virus ESTABA AHÍ. También es claro que la prevención, muy probablemente, no estuvo de más. Pero bueno, el pánico. ¿Era necesario? ¿Era necesario que unas cuantas familias sufrieran discriminación a nivel nacional, otras cuantas a nivel internacional? ¿Era necesario perder la cabeza e invocar el Apocalipsis?

Por ahí se ha escuchado que, aunque el virus ciertamente estaba ahí, puede ser que algunos aprovecharan (¿quiénes?... muchas posibilidades...) para levantar un revuelo enorme y lo que le llaman la cortina de humo para tapar otras cosas. Nunca ha faltado en nuestro país quién nos considere tarados. Que si ya pasó antes con el Chupacabras, con la Mataviejitas. Nada como circo del bueno para que la población, ya de por sí desacostumbrada a mantenerse informada y con ojo crítico, se apanique un poco y se concentre en el tapabocas y no más.


Como no sé bien qué onda con las leyes recientes en México y tampoco tengo ganas de investigarlo, no doy opiniones sesudas, pero por ahí le han llegado a la Redacción rumores de que a lo mejor el circo sirvió para tapar ésto. Lo cual pasó, sabemos, más o menos por las mismas fechas. ¿Serán estas gripas la manera de evitar debates serios?


Sunday, May 31, 2009

¿Quién es La Caudilla?

¿Escribe, quién? ¿Fuenteovejuna? ¿Dos o tres a una?...


?




Historias de librería.

Mi adicción (ok, es palabra políticamente incorrecta. Cambiémosla por "enganchamiento") por la lectura puede llegar a niveles peligrosos. Lo comprobé en Berlín; cuando me descubrí capaz de pasar tardes enteras, y quiero decir enteras, en una librería; alternando entre sentir un dolor terrible en los pies por tanto estar parada, y sentir un dolor terrible en la espalda por tanto estar sentada. Ajá, es que era una librería donde tenían su propia salita pa´quete sentaras a leer. Yo podía pasar dos horas parada, luego tres sentada. No me importaba ningún dolor, ninguna hora, ningún compromiso, cuando me encontraba leyendo algo interesante.

Tiempo después estuve en España, en una estación de autobuses. Entré a uno de esos puestos grandes de revistas y libros, Relay. Me encontré con ni más ni menos que el primer libro de Desmond Morris, "El hombre desnudo". Psicología evolutiva de la buena. Y empecé a leer y seguí leyendo. Como a los veinte minutos sentí una mirada insistente parada a mi lado. Volteo con toda la pereza del mundo y me encuentro con una mujer de pésimo humor. Claro, no se me ocurrió que fuera la dependienta. "No lo pensarás leerlo todo, ¿verdad?", me dice con pésima leche. (¡¡La leche!!). "Pues, no", le contesto. Y, como una tonta, siento la necesidad de añadir más. "Estaba terminando de checar éste parrafo", (olvido que los españoles no conocen la palabra checar, ni desean hacerlo jamás) "porque me sirve para unos estudios" (lo cual es parcialmente cierto). "Normalmente se pagan antes", me dice como se les dice a los retardados a quienes se odia. "Ah, vale", le contesto como ésos mismos individuos de capacidad mental limitada. No me quedó más remedio que dejar el libro ahí donde me había ella pillao (no era el lugar de donde lo tomé), y encaminarme a la salida. Malaleche todavía se da el lujo de añadir: "y normalmente se dejan los libros en su lugar". Yo hubiera querido añadir: "y la gente normalmente puede decir las cosas de buenas", o de plano recomendarle una dieta más alta en fibra, pero no soy tan valiente. Es una fortuna que no puedan llevarte preso por leer cosas sin permiso (hubiera sido convicta como desde los once años).

La anécdota viene al caso porque no pude sino compararla con lo que me sucedió en la librería Gonvill, en México. Figúrense una escena similar: llego, me encuentro con decenas de libros de Rius. Empiezo con uno y no puedo, simplemente no puedo soltarlo. Pasa media hora, una hora, tal vez hora y media. El dependiente (un chavo, dudo que mucho más joven que la del Relay) se acerca, me observa divertido y se aleja por un momento. Pienso que va a ir por el gerente para que me eche a la puerta, pero no. El dependiente vuelve a los pocos minutos.

Y trae un banquito, pa que me siente.


Ese dependiente no lo sabe, pero le hizo un favor enorme a su empresa. Porque a partir de ahora yo recomendaré Gonvill, y lo haré como así: "cuida las columnas vertebrales de los ratones de biblioteca desde (inserte año)".

Amo lo que viene siendo la consideración del empleado mexicano, cuando la tienen, claro.


Wednesday, May 27, 2009

Tuesday, April 7, 2009

Hoy Hace un Buen Día.

Ésa es una gran canción de Fernando Delgadillo. También resume un poco mi mood de las últimas semanas, o meses. Son días chidos. Y no quiero referirme sólo al hecho de estar en lugares distintos, conociendo gente distinta y viviendo situaciones nuevas. En general creo que me siento mucho mejor que antes. ¿Mi adolescencia sobreemotiva ha terminado, y ahora seré una aburrida adulta contemporánea? ¿Me bajé para siempre de mi montaña rusa emocional?... Quién sabe.







No quiero aventarme tampoco el gran porro autosuperacional, pero realmente siento que en estos últimos meses, por jodido y Carlos-Cuauhtémoc-Sánchez-esco que suene (gran palabra), he madurado. He aprendido cosas que debía aprender. He desaprendido, también, cosas que debía desaprender. Y es que Yoda tenía un gran punto al decir: "You must unlearn what you have learned"...





Llevamos por ahí un proceso siempre inconcluso de aprendizaje, de crecer, de ver las cosas con otros ojos. Me alegra descubrir que me he vuelto un poco más capaz de dejar atrás las cosas que debo dejar atrás, (aunque a veces sucumba de vuelta y me dé lo que viene siendo la catarsis estúpida y emo); de dejar ir aquéllo que hay que dejar ir. Ya saben, gente llega y gente se va. Unos se quedan y otros no. Y nosotros no dependemos tanto de lo que nos pasa, sino de cómo reaccionamos a ello. De cómo lo vemos nosotros y qué decidimos obtener de cada cosa.


Creo que, si me está dando mi hora de reflexión profunda, es porque en realidad éste post estaba pensado para convertirse en mi Gran Reflexión de Inicio de Año; como aquélla que hice al iniciar el 2008 y que fue grandiosa porque justo acababa de vivir cuatro intensos meses de fiesta, perdón, intercambio en Lincoln y sobre todo estaba recién desempacadita de un viaje a Sevilla, que fue más espontáneo que sus muertos tó, como dirían los sevillanos mismos. Tenía mucho qué contar en aquél entonces.



Ahora tengo tanto o más que contar, lo que no tengo es tiempo, y creo que éso explica la aparición de éste Post hasta inicios de abril. Pero lo tenía planeado ya, todo fríamente calculado.
Viendo hacia atrás me doy cuenta de lo ¿gracioso? ¿curioso? ¿predestinado?, que resulta el encontrarme viviendo por un rato en Suiza, un país que siempre me llamó poderosamente la atención, por razones que hasta la fecha no me explico (¿destino?... Yo creo más bien poco en ésas cosas...). Desde el 2004, cuando estuve estudiando en Francia, Suiza me llamaba, no hay otra palabra para describirlo. Serían los quesos, sería el fondue, las montañas, las vacas, los bancos, los relojes, el chocolate, una buena amiguita suiza que tuve por aquéllas fechas y a quien nunca se me hizo visitar, yo qué sé. Pero me llamaba, sentía que algún día tenía que ir. Si tú preguntabas: ¿qué país es el que más te gustaría visitar?, la escuincla contestaba: "Suiza y Grecia", dos opciones convencionales y nada exóticas en opinión de muchos (muchos que más bien hubieran contestado Tailandia, Egipto, India, Japón). Obviamente yo nunca jamás había puesto los pies en Suiza, y mis amigos franceses me decían que me estaba "haciendo películas en la cabeza" porque en Suiza sólo había frío y gente parca y realmente no tenía mucho de fascinante. Hoy, plantada en Ginebra con la OMC y la ONU, y en medio de bellísimas montañas como para hacer un mural, no puedo sino expresar mi desacuerdo. El lugar es bello. Ginebra suda organizaciones internacionales y derechos humanos, que se me convierten poco a poco en una especie de vocación revelada. Se va el invierno y el lugar está retacándose de flores. Ir a esquiar en lohs Alpehs Suizohs deh verdahd, ver ésos paisajes y escuchar ésos sonidos que hay allá arriba en medio de la fuckin´nada, no tiene precio.
Pero todo éso no es el punto: simplemente, se me hace curioso que Suiza siempre me llamó, y cinco años después, heme aquí. ¿Será Eeeeeeeel Seeeeecreeeeetoooooo de la atracción?... Qué importa, so Sweet Zerland.




En fin. Tampoco digo que ha sido gracias a los Alpes, pero insisto, de unos meses para acá me siento diferente. En cierto modo, más libre. En parte gracias a lo que he desaprendido y dejado ir, como puse allá arriba. No dar las cosas por sentado, me estoy dando cuenta, es una gran clave a la... no me atrevo a decir "felicidad", que se me hace una palabra un poco sobrevalorada y a la vez simplista, pero podría ser alegría, tranquilidad. Y si no fuera alegría o tranquilidad, mucho se le parece.
Como dirían los Beatles. Let it be. Aligerémonos un poco ésa enoooorme carga de pasado.

Es chistoso, por ejemplo, cómo hay infinidad de libros y revistas dedicados a explicarte cómo "tener éxito con ésto y con lo otro"; con el trabajo, el jefe, la cocina, los hombres, la mamá, la suegra, los filetes de jaiba. Y no es solamente porque detesto el género de la superación personal; pero de alguna manera me he dado cuenta de que resulta algo más importante tener éxito con uno mismo. Y todo lo demás llega, solito o invocado.

En fin, creo que ya fue mucho pericazo poético por hoy. Bajé más canciones de Manu Chao, y lo sigo amando como el primer día. Ahora leo: "Q & A", un libro que me prestó mi súper dúper amigui/novio/relación difusa de por estas tierras; es el libro en el que está basada la película de Slumdog Millionaire. Voy empezando, pero promete ser un GRAN LIBRO. Y sigo tratando de acabar de fumarme "Guns, Germs and Steel", de Jared Diamond, uno de ésos libros que lo explican todo. De verdad. Todo. Todo lo que no saben acerca de la civilización humana y el curso de la historia está ahí, en 440 páginas de sapiencia destilada.



Lo puso Isabel Allende en uno de sus libros: "No se va a ninguna parte en la vida, se camina nomás". Hay todavía muchísimo, quiero suponer, que no sé y que debo seguir aprendiendo. Tal vez, con suerte, nuevos aires qué probar.
Yo no sabía, por ejemplo, que Paul Simon y Art Garfunkel hicieron una vez su versión anglosajona de la canción "El Cóndor Pasa", y que es una canción bella con una letra bella. Qué tristeza que ninguna de las tropecientas letras en español (la original es en quechua), quedó a la altura de ésta hermosura simple. Por una vez, el cover/remake/reinterpretación, superó a la original. No hay otra mejor para el mood de hoy, libre y alivianado. Dice mucho en muy poco.

I'd rather be a sparrow than a snail
Yes I would, if I could, I surely would...
I'd rather be a hammer than a nail
Yes I would, if I only could, I surely would...
Away, I'd rather sail away
Like a swan that's here and gone
A man gets tied up to the ground
He gives the world its saddest sound
Its saddest sound
I'd rather be a forest than a street
Yes I would, if I could, I surely would...
I'd rather feel the earth beneath my feet
Yes I would, if I only could, I surely would...

Y para adornar el post, impresionantes imágenes de un tal Julian Breaver, que me acaban de hacer el favor de mandarme en una cadenita de e-mail. Friggin´ breathtaking. Y qué miedo con ésta última. Me va a causar una pesadilla triple.

Monday, March 30, 2009

Pensamientos Random del Día de Hoy

-Una breve pieza de arte cotidiano se puede apreciar todos los días en las estaciones de metro del DF. ¿Soy la única que ama los dibujitos?... En verdad están chidos. Creo que es de lo mejor que ha salido del DF. Amo el chapulín y el cañoncito. Otra tiene un león. Y hay una palmerita también. ¡El barquito!...





-Hoy me tocó hacerla de pastora de patos. Hasta una chavita que iba pasando se rió. Iba yo haciendo mi jogging de costumbre por la orilla del lago, y un par de patos fugitivos habían abandonado la ribera y se aventuraban cerca de la calle. Demasiado cerca. Madre mía, a éstos los planchan, pensé. Y fui a espantarlos (con manoteos y todo) de vuelta hacia al lago. Misión cumplida y dos patos menos apachurrados en las calles ginebrinas.


-Qué vergüenza lo de Manu Chao en México. Que si sí lo corrieron, que si no... Bueno, no sé, pero yo amo a Manu Chao desde tiempos inmemoriales. Desde "Bongo Bong", que creo oí por primera vez en el año 2000 (¿2.o de secundaria?). Y el buen Manu, con el tiempo no hace más que ponerse más inventivo, más pueblo y más mundo. Rainin´ in Paradize es enorme. Y escuchen ahora: "Me llaman calle". Pinche rola hermosa.









-Viva Manu Chao. ¿Alguien sabe si es cierto lo de que tiene SIDA?... Por ahí lo escuché hace tiempo.

-Britney Spears estuvo drogada y pelona y fue una idiota, pero nunca estuvo gorda. De verdad. Me refiero a su primera y desastrosa "reaparición" en los escenarios, cuando el mundo la basureó hasta la insanidad porque "se veía gorda". De verdad, mijos, si yo tuviera un cuerpo así inmediatamente después de parir dos bebés, daría brincos de gusto. Esto vino a mi mente porque una prima me mandó un video desgarrador acerca de la anorexia (defendida por muchas lobotomizadas como "un estilo de vida" aceptable) y de las percepciones irreales y ridículas que se tienen del cuerpo femenino ideal. Britney Spears es una yonqui desmadrada a quien no me gustaría nadita tener como vecina... pero no, gorda nunca estuvo. Al menos no en esa reaparición en particular.

-Quiero que cuando regrese a mi casa, mi hermano haya comprado el Mario Kart Wii. Está inmensamente sheeengooohhhn. También quiero conocer a su nuevo gatito.

-Cuatro palabras: Benedicto y los condones. Ya, en serio, ¿en qué siglo vive Benedicto?
Dí por qué, dime Benedicto, dí por qué, eres viejito, dí por qué, noooo te guuuusta veeeer la realidaaaaaad.... ¿Por qué, Benedicto? ¿Tus declaraciones te las crees en serio, o todo es parte del circo fascista de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana? ¿Tienes una agenda oculta para que toda África muera de SIDA? ¿O sí te crees en serio muy en el fondo que los condones "empeoran" el problema? ¿Planeas salvar Zimbabwe a punta de rezos? ¿Por qué, Benedicto, por qué tienes menos carisma que el hígado encebollado?...

-Cómo me siguen gustando los dos tipos de GIMUN. Ay, madre. Hacía muuuucho tiempo que un tío no me gustaba de esa manera. Bwah bwah bwah. =(

Hacía años, en verdad años, que no me daba lo que viene siendo la infatuación adolescente. Shame on me. Pero estoy feliz de comprobar que sigo teniendo alma de mocosa. =)

Tengo todavía muy presente, demasiado presente, cómo de chavita yo solía enamorarme en forma catastrófica de tipos que no me iban a pelar jamás. Pero es que yo en serio me ponía mal. Sufría, sufría y era muy feliz de no ser feliz. Ese sí, para que vean, que era todo un "estilo de vida" aceptable, uno muy mío. Me acuerdo que una vez, para demostrarle a mi mejor amiga que estaba yo en el hoyo, le pedí que me tomara el pulso después de ver, en el estacionamiento del Tec, tan sólo el carro de mi azote emocional de turno. No hablábamos del tipo, no, hablábamos tan sólo de ver su coche (ya que ello significaba, desde luego, la posibilidad muy real de encontrármelo ahí). Y yo les juro, mi amiga se los puede comprobar ahora (ella sabía desde entonces tomar el pulso con exactitud: es doctora); que sí se me aceleraba el corazón en mal plan. Ahora ya no soy tan somática, pero ha sido divertido comprobar que todavía me da lo que viene siendo el crush. Ya ven mijos, el amorss no se ha ido. ¡Salud!





-Ya quiero ver "El Naranjo". Ya quiero ver "El Naranjo". ¡¡Ya quiero ver "El Naranjo"!!... Mi amigo el cineasta ha logrado ser como Disney en la infancia: todos esperamos con ansia su nueva producción anual. Amé "Isla" y sé que amaré "El Naranjo". Me urge verla; pero por hallarme del otro lado del charco, voy a ser la última en verla.





Saturday, March 21, 2009

Un día más de GIMUN...

... un día más de GIMUN y yo me colapsaba, sin duda. Fue enormemente fatigante, enormemente chido, enormemente memorable y bonito, demandante e increíble.


Hace varios meses, desde antes incluso de venir a Ginebra, mi otro compañero de San Luis que también vino a las mismas prácticas que yo, entusiasmado me habló de una cosa llamada "Gimun" y me animó a anotar y no olvidar la siguiente dirección: http://www.gimun.org/, para que la Caudilla reviviera su pasado de Tecmunera itinerante (y es que, sin grandes penas ni glorias, echando cuentas resulta que he estado en el TECMUN ya cuatro veces: una como delegada de Colombia, una en el Comité Organizador, una como Secretaria/Multichambitas en el Consejo de Seguridad y una más como Secretaria/Moderadora/Multichambitas en la OMC... y he amado cada minuto de ello); y se embarcara nuevamente en un Modelo de las Naciones Unidas, actividad generalmente juvenil que demanda un enorme esfuerzo y entraña una inmensa satisfacción. He ido a cada uno de esos Tecmunes sin esperar nada a cambio, porque muy pocas veces se obtiene algo a cambio, más alla de un posible e hipotético cartón que diga "Mejor Delegado". Y si puedo seguiré yendo.


Pero claro, la cosa desde el principio olía a Ligas Mayores: ¿un Modelo de las Naciones Unidas en Ginebra, capital mundial de la diplomacia y sede de la ONU real?... Madre mía.



Con el paso de los días pensaba si tomarme la cosa en serio o no, bueh, un MUN como muchos otros, por qué no intentarlo, por qué sí; intenso trabajo, ñoña preparación, arduas investigaciones, escribir la postura del país, recordar con desagrado que, en el fondo, siempre he sido una persona nerviosa y muy mala para hablar en público, y encima en inglés...


Mandé mi solicitud dos días antes de la fecha límite, casi deseando que no me admitieran, o que el archivo se les perdiera o algo. Hice mi ensayo de motivación, y me quedó bastante bien, pero no gracias a ningún esfuerzo en particular: escribir es una de las pocas cosas que se me dan con absoluta naturalidad (y hay quien lo ha llamado "talento"). Mandé mi CV y todo lo demás; datos, experiencia previa, todavía dudando. Y es que, aunque una parte de mí empezaba a morirse de ganas de estar dentro (¡¡Un modelo de la ONU en la ONU misma, so tonta, vale la pena intentarlo!! ¿No entiendes que ha de estar chidísimo?); mi huevona interior de todos modos pedía vacaciones permanentes y el ala huelguista de mi cerebro se negaba a una carga intelectual de ése tamaño. Y es que la gente tiene maneras cañonas de auto-sabotearse, de conformarse con algo que no le conviene. La Caudilla no es la excepción. Tengo que admitir que a ratos deseaba no participar, ahorrarme el esfuerzo y seguir siendo la de siempre en ésa semana de marzo.


Lamentablemente para mi departamento cerebral de las vacaciones, a las semanas me llegó el e-mail. La augusta persona de usté acaba de ser aceptada. Turquía. Consejo de Seguridad. Hey, no tienes poder de veto, pero al menos tienes la aceptación y la posición fregona de un país mediador entre el Oriente y el Occidente. Superósom!!




Luego vino el siguiente e-mail, que conllevaba menos fiesta y más billete. Me informan que la participación cuesta 200 de los suizos. ¡¡Doscientos!!... Las neuronas que se negaban a trabajar saltaron de inmediato con sus pancartas negativas: "Nooo mi Lic, pos está retecaro, pos qué se me hace que así pos no se va a poder..."

Pero ha llegado el momento de mi vida en que se me grabó al fin el mensaje de que Nada Se Pierde con Intentarlo, y el viejo adagio mexicano de que No Hay Peor Lucha que La Que No se Hace. Y aquí es donde entra la historia de cuando la Caudilla se volvió una bandida.

No les haré el cuento muy largo: mi compañero potosino (que obviamente también participaba) y yo hicimos el intento de solicitar un par de Ayudas Financieras a las que en realidad no teníamos derecho; solicitud para la cual echamos mano de unas pequeñas, insignificantes, minúsculas, irrelevantes chiquititas mínimas tergiversaciones de la verdad. Y las obtuvimos. Las dos. Nadie nos preguntó nada, simplemente y como por arte de magia nuestra cuenta por pagar se redujo de 400 francos suizos a cero francos suizos. Así. No quieren saber los detalles, ¿verdad que no? ¡Perfecto!


Digamos que en Suiza el dinero simplemente funciona de manera distinta. Aquí la gente no habla de dinero, sencillamente la gente lo tiene. Y mucho. Así que, nuestra participación digamos que no nos salió completamente gratis, sino que... bueno, sí nos salió completamente gratis.



Estábamos dentro, lo que siguió fueron semanas de sentarme a la computadora y no estudiar nunca lo suficiente. Para un modelo de la ONU, insisto, por muy pinchurriento o por muy grandioso, uno nunca puede prepararse lo suficiente. Jamás. Ni los delegados reales de la ONU saben todo lo que deberían. Uno tendría que dedicarse el día entero de meses enteros leyendo las últimas noticias, las viejas noticias, la historia de la ONU, la historia del Comité, la Carta de las Naciones Unidas, la posición exacta de tu país y la de todos los demás países y las relaciones entre ellos, todos ellos; el tópico, la historia del tópico, la posición de tu país con respecto al tópico, la evolución de la política en tu país y finalmente cuáles son los temas con los que te podrán tirar popó y tú a otros.

Afortunadamente, ya sabemos el secretito de que en los MUNes no gana quien estudia más; es completamente una cuestión de actitud, verbo, comportamiento, reacciones y diplomacia. Un mensaje es 20% qué dices, y 80% cómo lo dices.

Y las palabras, correctamente elegidas y en la mezcla y tono correctos, pueden significar una amplia gama de cosas diferentes.

Pero aún así yo me sentía poco preparada al inicio de mi preparación y aún menos preparada el día que comenzó todo el desmadre. No hay que ser tibios: con mi sentido autocrítico de siempre, me sentía una completa ignorante. ¡Valor, chica, valor!...





No quiero aventarme una descripción detallada de día por día. Y es que el GIMUN, Geneva International Model of the United Nations, dura cinco días. Bueno, en realidad dura siete, pero dos de ellos se dedican por completo a comentar el Protocolo, reunirse con el comité, conocerse, sentirse a gusto, pasear y organizar dos o tres fiestas. ¡Mientras que el TECMUN enterito dura dos días!... Nunca más me volverá a parecer largo o cansado. Nunca.


El Palacio de las Naciones, sede de la ONU de a deveras. Lleno por una semana de niños de entre dieciocho y treinta años. Salas preciosas, placards, micrófonos en cada lugar, paredes elegantemente decoradas. Gente de decenas de países, caras blancas y negras y chinas y morenas y latinas y de ojos verdes y de ojos rasgados, y árabes y francesas y judíos y rusas. La regla general, en toda lógica, es que nadie debe representar a su propio país, un requisito nada difícil de cumplir cuando se tienen muchos menos países por representar que países de origen de los representantes. Aparte de los Delegados y las Mesas (Chairpersons suena mucho mejor que "Mesas" a decir verdad, y la palabra no ha dejado de perder estatus desde que salió la estúpida canción de "La Mesa que más Aplauda"); también existían las posiciones de: Periodista, Embajador, y Representante de alguna organización pertinente a cada comité: la FAO, Human Rights Watch, la OMC. Gente nueva y amigos instantáneos. El inmenso edificio de la ONU. ¡¡Fiestas diario, organizadas por GIMUN!!... Ya no aguanto más días de dormir sólo cinco horas. Un día quedándonos hasta las diez de la noche en la biblioteca para escribir resoluciones; al siguiente de fiesta y cantando rancheras frente a todos los participantes, con el resto de los mexicanos. La noche del fondue, la noche internacional, la noche de vayámonos a un bar y perdamos la conciencia.

¡Y los intérpretes simultáneos!... El modelo es tanto en francés como en inglés, y se tienen traductores e intérpretes (que no son lo mismo); los primeros para traducir documentos y/o repetir discursos en un idioma después de que fueron dichos en otro, los segundos son seres geniales que tienen la habilidad inexplicable de escuchar un discurso en un idioma, con audífonos, y al mismo tiempo estarlo traduciendo (interpretando) en otro idioma frente a un micrófono. Y los delegados en cada mesa tienen su auricular y todo el rollo. Éso, por supuesto, le da al GIMUN un aire de completo realismo respecto a la ONU, respetuosa intocabilidad frente a cualquier otro modelo, y como un 40% más de Puntos Fresa.




Yo no puedo imaginarme una tarea más complicada, un talento más grande, que escuchar en un idioma y al mismo tiempo hablar en otro. Me hice amiguita de una de las intérpretes y ella insiste en que no es nada extraordinario, que se aprende y se practica... Que diga lo que quiera, para mí sigue siendo un talento digno de los dioses, y una habilidad que exige un IQ de 250 y un estado de trance iluminado. Nunca me explicaré cómo lo hacen.

Nuestros tópicos: El Conflicto en Sudán, muy convenientemente aderezado por la casualidad de que hace un par de semanas al presidente sudanés le mandaron una orden de arresto de parte de la Corte Penal Internacional; y la Responsabilidad de Proteger.

Resulta digno de mención que Turquía, para el caso de Sudán, está del lado de los malos porque su relación política con Sudán es inmejorable, así que me tocó el conveniente papel de defensora del genocida. Genial. Turquía luchó con las uñas para que ese tópico no se abriera al principio, ello me daría tiempo de preparar algunos argumentos convincentes. No lo logramos y nos lanzamos de cabeza a debatir si el presidente de Sudán debería o no ser arrestado. Yo no salía de mi trinchera de defensora de la soberanía nacional y de la idea de que la cosa se pondrá aún peor si arrestan al presidente (lo cual igual y es cierto). Suerte que no estaba sola, me hacían compañía algunos otros países llenos de libertad política y humanismo como Libia, China y... y creo que nada más.

Por un momento pareció que estábamos ganando la batalla; nuestros argumentos, a fuerza de repetirlos y repetirlos y de mencionar cuán ofendidos nos sentíamos todos los países musulmanes por cualquier cosa que dijeran los países occidentales (cosa que se apega en grado sumo a la realidad), parecían estar colando. Pero entonces llegó Mukesh Kapila.

Resulta que el Consejo de Seguridad tuvo el martes por la mañana una conferencia especial con Mukesh Kapila que es, ni más ni menos, quien fuera representante de la ONU en Sudán en los años 2003 y 2004. Y nos dio una pequeña e ilustrativa plática. Y resulta que éste señor, oigan ésto; es uno de los que dieron a conocer al mundo (CNN y todo), el genocidio que ocurría en ése momento en Sudán. Perdió su trabajo en Sudán, recibe de vez en cuando amenazas de muerte, habló con mujeres violadas, sobrevoló pueblos convertidos en barbacoa (sus propias palabras). Paquete completo. Y Sudán voló a los encabezados del mundo, tres semanas después el Consejo de Seguridad (el de a deveras) se ocupaba del tema.




No me malinterpreten, fue una conferencia maravillosa y no la cambiaría por nada. Fue conmovedora y nos hizo creer que la gente puede lograr cosas aunque tengan todo en contra. Aumentó nuestra fe en la ONU. La cosa se puso mesiánica cuando la delegada de Vietnam sufrió una explosión de fanatismo y de sentimientos encontrados; lloró y le declaró su amor a Kapila y le preguntó que si podía abrazarlo y sin esperar respuesta se lanzó a sus brazos y propuso una sesión de fotos con él. Fue increíble tener ahí a ese señor, el único problema es que el debate tal vez habría tomado otro curso si la conferencia hubiera sido el viernes en la tarde y no el martes a primera hora. Porque obviamente Kapila, sin quererlo y sin saberlo, acababa de hacer cachitos todos y cada uno de nuestros desesperados argumentos pro-Sudán, los usados y los que apenas íbamos a usar. Muchos idiotas incluso tuvimos la ocurrencia idiota de preguntarle su opinión acerca de nuestros posibles argumentos futuros, sólo para verlos morir una muerte maravillosa y mesiánica.

Todos los que hasta entonces habíamos tenido que hacerla de amigos de Sudán; es decir los representantes de países islámicos, la fácilmente ofendida Libia y la luchadora Sudáfrica y la interesada China y el no-intervencionista India y la cordial Turquía, y por supuesto Sudán mismo, ya no sabíamos en dónde meternos y ya ninguno de nosotros se atrevía a repetir que la Corte Penal Internacional debería dejar a Sudán en paz. Lo cual también fue un poco injusto porque, vamos, traer a éste señor que fue prácticamente de los primeros en gritar ¡¡GENOCIDIO EN SUDÁN!! y por lo tanto un héroe indiscutido; es como si a mí que soy atea me trajeran a Jesucristo Superestrella para que me ponga a debatir directamente con él. Lanzarnos con Sansón a las patadas de esa manera no podía sino tener una pesada influencia en el debate; pero yo insisto y lo digo en serio: ninguno de nosotros habríamos cambiado esa conferencia por ninguna otra.

Al final todo se solucionó (o casi, pero supongo que en la ONU así se dice cuando se aprueban resoluciones), increíblemente se aprobó la resolución que propusimos India, Rusia y su servilleta la turca. Luego tuvimos que retomar el tópico porque el Secretario General del modelo, junto con algunos otros actores, decidieron hacer el debate más interesante y se inventaron la crisis de que acababa de estallar la guerra entre Sudán y Uganda, lo que al menos logró que por un momento Sudán dejase de ser el patito feo, para que Uganda recibiera por un rato las patadas y los disparos de popó. Pobrecita ella, nuestra delegada de Uganda, muy arregladita y a todas horas pintándose los labios antes de pedir la palabra. Con el segundo tópico ya no nos dio tiempo de hacer gran cosa, en mi caso al menos mi cerebro ya se había ido de vacaciones a Istanbul después de cinco días de debate intenso, por mi boca ya sólo salían idioteces repetitivas acerca de la necesidad de respetar la soberanía, perdí la pista de cuáles enmiendas y resoluciones estaban siendo votadas y en algún momento terminé pensando: "Soy Turquía. No soy europea ni africana, no soy totalmente asiática ni estoy completamente alineada con los demás países musulmanes... ¡¿quién demonios soy?! ¡¿Ahora con quién me alío si soy un maldito comodín?!"... Creo que tuve un gran despegue y varios momentos de brillante lucidez (así como otros de completa idiocia, como cuando ataqué a Estados Unidos por la invasión a Irak sin recordar que Turquía también invadió Irak), pero al final la neurona ya estaba agotada.



La ceremonia de clausura fue grandiosa y (sorprendentemente) divertida, al final ni mi compañero de San Luis ni yo ganamos nada, pero así es la vida y así es la ONU, supongo.

A veces se gana, a veces se pierde... y a veces estás parado en la azotea del Antiguo Edificio de las Naciones Unidas haciendo gritos de pavorreal para llamar a los pavorreales del jardín (eso es una historia real, protagonizada por mí); o incluso tienes el placer de corretear a uno de los bichos a través de los jardines (eso también pasó de verdad, protagonista: la Delegada de Sudáfrica).

Y nuestros Chairpersons... Ufff, las mesas. Cómo les explico que me enamoré de los tíos de las mesas. Bueno, no. En realidad sólo me enamoré de uno de ellos. Pero es de verdad, no me lo tomen a la ligera. ¡¡La madre que lo parió!!... El tipo era como un dios griego, y miren que ni siquiera es común que me guste el look de "dios griego". Güero, los ojos azules, el mentón grande, las greñas chinas y desarregladitas, todo grandote y fuertote. El tipo está más alto que el Jet d´Eau de Ginebra. A mí siempre me ha gustado que los hombres sean al menos un poco más altos que yo, y miren que con mi metro cincuenta y cuatro de estatura no es un requisito difícil de cumplir, de hecho es completamente factible. Pero cuando un güey es mucho más alto que yo, madre mía, de alguna manera, como alguna vez dijo uno de mis amigos gays, "me impone". De alguna manera puede gustarme así tenga la cara de Elba Esther, tan sólo por ser muuuuuy alto. Algo tienen de encantadores los hombres que me sacan tres cabezas. Así que ahora ya puedo pretextar que si no gané nada en el GIMUN, fue porque me pasé buena parte del modelo observando al de la mesa, escuchando su varonil voz. Uff, papá. Pido un punto de privilegio personal para quedarme viéndote como estúpida, sin Derechos de Réplica en caso de que te imagine en traje de baño. Por otro lado, ningún debate me hizo sentirme tan realizada como el hecho de bailar con él durante unos minutos en la cena de gala, cuando terminó el Modelo. Fui harto feliz de tener, por esos lindos instantes, mi cabeza tan cerca de su esternón. Me cuidé, por supuesto, de no quitarme los zapatos ni agacharme ni tantito, porque el tipo seguro que me iba a perder de vista o al menos confundirme con los diseños del piso. También bailé con uno de los Recruiters. Que también me gustaba. Y también fui muy feliz.

Si algo queda de todo ésto, es la enorme satisfacción de que un día diré a mis nietos "estuve en un modelo de la ONU en la ONU", y ver cómo toda esta ñoñería tiene un efecto indeleble en nuestras vidas: durante mucho tiempo quedamos tan acostumbrados a pensar a la manera ONU, que cuando vas a desayunar en las mañanas pides un Punto de Privilegio Personal, y a continuación te pasas la mañana expresando tu profunda consternación por la falta de mantequilla en la cocina y recordando las pasadas Resoluciones que exhortan a los Miembros a recordar su Responsabilidad de Proveer Mantequilla, solicitando la cooperación financiera para resolver urgentemente el problema de la mantequilla y decides seguir ocupándote de la cuestión.