Friday, March 13, 2009

¿Por qué la gente tiene problemas con mi sexualidad?...

Primero, mi maestra de danza me echa de la clase porque jura que soy lesbiana y quiero con ella.

Luego, en mi visa para hacer las prácticas profesionales, me ponen: "Sexe: M" (M de "masculino", o de "machota", en fracés no hay otra opción. Y mi compañero hombre tiene la misma "M"). O sea que ya no soy lesbiana, sino un masculino en toda su extensión.

Y ahora, mi novio o amiguito especial o lo que sea, aún no está muy claro, quien es un ciudadano de aquí y de allá y de todos lados pero sólo sabe unas tres palabras de español que tal vez escuchó en la tele, tiernamente me pone en un e-mail "Hi papi!", presumiblemente porque nadie se tomó el tiempo de explicarle que "papi" se aplica por lo general a los hombres y "mami" por lo general a las mujeres. Ayyy, cosiii. Así que ahora, además de ser hombre, ¡estoy bien bueno! =D









Soy niña, carajo, ¿¿qué no ven?? ¡Estoy de rosita! ¡Tengo aretitos y todo!... Y es más, ¡al crecer hasta me gustarán los hombres!

Ya díganme, ¿por qué es? ¿Es porque me gusta el Nintendo? ¿Es porque jugaba futbol y practicaba tae Kwon Do? ¿Es porque no me maquillo diario? ¿Es porque no me gusta pintarme las uñas? ¿Es por gritona? ¿Qué sigue, mañana alguien me abordará en la calle para tratar de venderme un súper paquete completo de masculinidad con pipa, sombrero de ala ancha, tacos futboleros, una concha protectora para el Tae Kwon Do, tijeras para mi bigote y un equipo para agrandar el pene?... jajajajajajaja!

Me acordé de mi prima que una vez me hizo reír muchísimo porque estaba checando su mail (su carpeta de Spam, al parecer) y de repente dice, con vocecilla tierna y suave: "Aayyyy, qué molesto, por qué tanta gente quiere agrandar mi pene?"....

Yaaaa, neto. Soy niña. Y hetero por añadidura. Es hora de que la vida pare con las bromitas antes de que cuestione seriamente qué demonios soy.

Wednesday, March 11, 2009

Bueno, ¿y al final qué? ¿Vamos a calificar para el mundial?

¿Alguien sabe cuándo se decide si vamos a calificar o no para el mundial de Sudáfrica 2010?


No sé, pero he oído que ya bien pronto nos vamos a tener que poner a rezarle al Santo Niño de Atocha y bailarle como locos a San Pascual Bailón, porque de otro modo nos la vamos a peluquear, como diría finísimamente uno de mis compañeros de casa.


Seré una malinchista digna de la hoguera y lo que quieran ustedes, pero si al final no calificamos, la verdad es que me voy a reír y voy a sentir que nos lo merecemos.
Hay que verlo: nos merecemos no calificar al mudial por mediocres, porque así está el apoyo nacional al deporte y porque, sin tener los pelos en la mano, aún así podría jurar que el futbol del país también está inflado de corrupción y de nepotismo. Tal vez éso nos haga volver a la realidad de que nos urge hacer algo, nos hemos vuelto malísimos; dándonoslas de muy pistolas cuando ya tenemos problemas para ganar de panzazo contra países como Haití y Costa Rica. Y empatando con !Angola!, en el 2006. ¡¡Angola!! ¿Cuántos de nosotros sabemos dónde queda éso?


Y Estados Unidos, vaya, Estados Unidos hace mucho que nos gana sin remedio, es hora de olvidar ése antiguo orgullo generacional de que nosotros trapeamos el piso con los gringos en el futbol. No, man. Dat´s so over.


Pero ahora La Caudilla debe recordar que el futbol a ella le importa un pepino. Salud.



Ya mejor pongámonos a esquiar o algo.

Wednesday, March 4, 2009

Lo bueno vuelve: "Gears of War me ownea".

Desde la bóveda de los artículos pasados de mi difunto blog anterior (la antigua versión cutre y MSN-era del nuevo y mejorado In Blog We Trust), he rescatado alguna que otra cosilla.

Recordando mi pasado de videojugadora. Ah, sweet memories de cuando tenía tiempo para éstas cosas.

Su artículo anciano de hoy: "Gears of war me ownea". Publicado el 13 de noviembre de 2008.



Gears of War me ownea.

Mi hermano me hizo jugar Gears of War 2. Y sufrí mucho.

Estos jóvenes de ahora y sus juegos con tanta tecnología gacha. Ah, definitivamente no es lo mío. Y miren que tengo un amplio pasado videogamer y de hecho, he caído en la cuenta de que yo llevo más años jugando que él de vida, aunque ahora él ya me lleve de corbata. De pequeña me gustaba ver los juegos de otras personas; empecé a jugar como a los seis. SNES. Era un gran sistema. De niña me importaban tres pepinos las Barbies y las clases de danza, más bien pasé mi infancia (y luego ya no tan infancia) acompañada del SNES, N64, GameCube, GBA, y me quedé en los primeros del Wii. Pero llega un momento en la vida en que se te instala la senectud y la adultez contemporánea, y uno tiene sus primeras responsabilidades de petate y ya no tiene tiempo ni cerebro para estas cosas.

Mis favoritos de la vida: los Marios, los Zeldas (chapeau), los Mario Karts, los Smash Bros, Yoshi´s Island, los Donkey Kong Country (los tres gobernaban mi mundo... neta los amé). Star Fox. Hasta Pokémon. Jaja, geek. Y Tetris, ¿a quién fregados no le divertía Tetris?... Los Final Fantasies no los jugué gran cosa pero me encantaba ver cómo lo hacía mi primo y soy fan a morir de su música (el VII... Dios, ¿por qué no has vuelto a mandar nada como el Final Fantasy VII?... ¿sólo porque miles de geeks allá afuera aún lloran la muerte de Aeris?). Y en la compu también me la viví con Age of Empires y simuladores de construcción de todo, desde hospitales hasta parques de diversiones. ¡Dance Dance Revolution y la maquinita de Pump It Up! ¡¡Tantas oportunidades de hacer el ridículo en tan sólo un minuto y medio!! ¡Más de una vez me eché la pinta de clases para bailar en ella, como los vagos de categoría!!... Ah, tanta diversión. Tantas horas echadas por el retrete. Quién pudiera ahora, quién dispusiera ahora de tantas tardes ociosas.



Así que ya lo ven, yo soy de la época de los monitos lindos y las gráficas cute; ésto de los pistolazos y los chorros de sangre nomás no va con mi manera femenish de ser gamer. Y no, el gore no va conmigo, tampoco en los juegos. ¿Dónde quedaron Banjo-Kazooie y sus encantadorsísimas notitas musicales con ojitos?... ¡Que vuelva la magia de los 16 y 64 bits!
Soy totalmente Vieja Escuela.

Pero como me decía sabiamente mi hermano: "Aayy pues están más sangrientos los Happy Tree Friends (N. del E.: cierto). Sólo imagínate que éstos también son monitos como Mario, nada más que sangrientos y con sierras"... Ewwwk.

Además, lo hace con toda mala intención, porque sabe muy bien que en los juegos de disparos en primera persona siempre he apestado muchísimo. Ahora sí que, no es por demeritar a mi género, pero hay que reconocer que los juegos de primera persona están hechos para los hombres. Por aquéllo de la percepción espacial. Son 100% mente masculina; pues se tratan por completo de que la puntería y que los espacios por acá y por allá y controlar la mirilla telescópica, y ¡PUM DISPARA AHORA!, ya saben. Venga, chicas, tenemos que aceptar que no nacimos con habilidades para todo. Y en ese rollo de los espacios, la verdad es que ellos sí nos ganan, ¿por qué no aceptarlo?... No está padre ir por ahí siendo una feminazi.

Pues no sé a otras gamer ladies, pero a mí, eso de tener que controlar con una palanca una mirilla de rifle que se mueve como loca, y con otra palanca tener que correr, y con aquél botón saltar, y calcular espacios virtuales, y encima acordarme de disparar mi rifle de asalto o la mugre que sea, me convierte en una completa tarada. De ahí que los First Person Shooters y yo tengamos una larga historia de odio mutuo.

(UPDATE: Es más, algunos primos ya hasta me hicieron ver mi error y me informaron suavemente que Gears of War ni siquiera es un FPS, sino un juego de acción puro. Hay dos posibilidades: a lo mejor es porque lo confundí con Halo, que hasta donde yo entiendo es un FPS; o a lo mejor es simplemente porque GoW tiene pistolas y tiros y cosas feas, y para mí ésos son los First Person Shooters. ¿Ya ven? ¿Ven como no sé nada?... Pues para mí, sólo por tener pistolas y sangre es un FPS, y punto).

Ahora, no es que esto me pase con todos los juegos; para los de aventuras y carreras siempre fui muy buena. A más de un amigo hombre que se las daba de pistolísima le puse una soberana arrastrada (y desde pequeña, lo que sea de cada quien. Guardo dulces recuerdos de venganzas virtuales perpetradas sin piedad contra primos o chamacos bastante más grandes que yo). Y es que ahí entra la coordinación de nuestros lindos deditos, y para eso nosotras sí podemos ser más chidas que ellos. Y con práctica, como todo en la vida.



Oh, Yoshi. Cute. Siempre amé esta imagen. La tenía en poster.


Tampoco está de más que recordemos cuando el Game Boy SP fue para niñas:



(Game Boy SP: feel free to stare, ladies).

Siempre amé esta imagen. Ojalá la tuviera en poster.

Publicidad de Nintendo dirigida a mujeres. ¿Son originales o qué?...
Papi, yo así sí juego. =)

Lo bueno vuelve: "Isla rompe madres"

Desde la bóveda de los artículos pasados de mi difunto blog anterior (la antigua versión cutre y MSN-era del nuevo y mejorado In Blog We Trust), he rescatado alguna que otra cosilla.

Y qué mejor manera de empezar que con... ¡¡Isla!!

Su artículo anciano de hoy: "Isla rompe madres". Publicado el 20 de diciembre de 2008.

Y sobre todo: vean Isla.



December 20
Isla rompe madres.

Pues nunca tuve planeado que "Isla" visitara mi blog, pero como ya es la tercera vez que veo el cortometraje en Youtube y me sigue poniendo la piel chinita, no puedo aguantarme más las ganas.

Isla me rompe la madre. Y también se la rompió a los jueces y organizadores de muchos festivales de cortometraje, en México y otros países.

Éste corto lo produjo mi entrañabilísimo amigo Omar Flores con una cámara de video casera, un presupuesto moderado, dos críos que le prestó el colegio Terranova, su enorme talento y su infumable paciencia de obrero vietnamita que sólo él tiene; porque créanme que yo, de tener que mover todos esos dibujitos una y otra vez para construir una cosa que se asemeje a una secuencia animada, al tercer frame ya mandaba todo al diablo y me metía en un agujero hondo a golpearme la cabeza.

Isla estuvo en ocho festivales de cortometraje; en varias ciudades de México, y en Argentina. De los ocho, ganó siete.

Y como yo soy una ególatra de porquería, también es mi obligación decir que yo le ayudé un poquito. A reconstruir una historia a partir de la memoria de su servidora, que no falla para esas cosas, y también un poco a apoyar en la realización del guión. Y mi nombre sale en los créditos. Y algún día esto estará en Cannes, así que mi nombre irá a Cannes, ¡¡ÓSOM!!

Gracias, Omar. Mis dos segundos de fama me han hecho muy feliz. Eres grande. Muy muy grande. Isla me ownea una y otra vez.


Isla Parte 1:





Isla Parte 2:


Sunday, March 1, 2009

Ginebra está llena de ironías.

Caminando el otro día por las callecitas de ésta ciudad que transpira Organizaciones Mundiales, activismo y Derechos Humanos, una amiga y yo notamos que cerca del edificio de la UNICEF existe una especie de bromita velada, presumiblemente dirigida a los niños víctimas de minas antipersonales.

Por un lado, en la parada de autobús de Naciones, donde comienza la calle de Ferney y justo enfrente del edificio central de las Naciones Unidas (madre mía, las Naciones Unidas de verdad... ¡¡esto yo todavía no me lo creo!!), está plantado el significativo monumento de La Silla:




El cual, como ya he explicado antes en varios tours amistosos y en un video de Facebook que a todo mundo hizo zurrar de risa, es un monumento representativo de las protestas contra las minas antipersonales. Por eso a la Silla le falta una pata, ven, porque es como los niños que caminan accidentalmente sobre una mina antipersonal mientras juegan en el desierto y pierden una pata. Fea, fea cosa. Entonces, pues la Silla está por eso, ven, porque representa cómo todas las naciones han sido exhortadas a terminar para siempre con las minas antipersonales.

Lo malo es que cuando uno toma la callecita a mano derecha y camina hacia la sede de la UNICEF, se encuentra ahora con ésto:



A algún sádico humorista le pareció gracioso nombrar "Camino de las Minas" a una calle a dos minutos de la UNICEF, la ONU y el pedazo de silla. ¡Que la gente hoy en día ya no tiene ningún respeto por las patas y brazos perdidos con las dichosas antipersonales!...
Querido ginebrino chistosón: a ver si tantos webos, de una vez le hubieras puesto al letrero: "Camino de las minas antipersonales que te van a tronar en la cara, pequeño niño afgano".
Mucho activismo y derechos humanos, y van por ahí nombrando con nombres de armas a las calles de junto a los organismos que las combaten. Jajajaja, chapeau. La Caudilla tiene algunas otras sugerencias para nombrar la calle que dé a cada uno de los siguientes organismos:
OMS: Boulevard de la Inmunodeficiencia Adquirida
ONU: Calzada de la Limpieza Étnica
Cruz Roja Internacional: Villa Desastre Humanitario
Médicos sin Fronteras: Distribuidor de la Frontera
Misión de México: Vamos, México

Thursday, February 19, 2009

Leo DiCaprio en: Nuestro gran suicidio subsidiado por Gaia.

Qué fuerte, tío.

Como el de Al Gore, otro gran documental para tratar de meternos en la cabeza que la cosa va mal, muy muy mal. Y no parece estar mejorando ni que vaya a hacerlo pronto, gracias a nuestra protomentalidad de grandeza y egoísmo humanos.

Como dije en algún post de mi blog anterior (que sería bueno buscar y traer de vuelta), nada va a cambiar hasta que la Naturaleza misma nos deje ir un buen chingadazo. Y como también decían en algún otro blog; todo ésto no es acerca de "salvar el planeta", me temo que el planeta no nos importa ni nosotros le importamos a él: se trata de nuestra propia supervivencia. Porque el planeta mutará, sobrevivirá, habrá nuevas especies evolucionadas, nos barrerá con la gran escoba del desprecio y no volverá a cometer otro error como nosotros.

Que Stephen Hawkins nos ampare.


Thursday, February 12, 2009

La sociedad del miedo.

Una amiga me relató una vez acerca de una teoría que estaban viendo en su escuela, y que... que no recuerdo muy bien qué era exactamente lo que decía, pero el punto era algo así como que vivimos en una "sociedad del miedo". Todo lo que nos inculcan tiene su base en algún miedo.

Es una idea que cada vez cobra más fuerza en mí. Me doy cuenta de lo poderosa que es la doctrina del miedo. A los seres humanos en general y a las mujeres en particular, nos crían (lamentablemente) con un montón de miedos: miedo a Dios y al diablo, miedo al infierno, miedo a los muertos, y a los vivos, miedo a no graduarnos, a no encontrar trabajo, miedo a ser pobres, miedo a los terroristas, a los ladrones, miedo a quedarnos solter@s (y vaya que, en éste punto, a las mujeres nos educan con un montón de caca mental: "tu único propósito en la vida es casarte y tener hijos, sé virgen hasta las quinientas, y recatada, y calladita te ves más bonita, brilla en sociedad porque ahora eres ¨la señora de alguien¨, vístete a la moda porque, si no andas a la moda, es preferible que mueras"), miedo a embarazarnos mañana, miedo a no embarazarnos nunca, miedo a las enfermedades, miedo a que Dios quiera llamarnos a su lado y a que Dios nunca quiera llamarnos a su lado, miedo a perder la chamba, y el estatus, y los amigos, miedo a romper el statu quo, miedo a parecer tontos, y miedo, en general, al rechazo, desde el kinder hasta la tumba le tenemos pavor al rechazo.

Claro está que un poquito de miedo es sano: nos ayuda a medirnos, a prepararnos.

Pero realmente, no sólo en México sino en muchas sociedades, en las iglesias y en las escuelas, se nos da una educación fundamentada más en miedos, que en todo lo que podríamos lograr si los venciéramos.

Parece que no nos damos cuenta de que sirven de muy poco; y que si muchas veces no logramos lo que nos proponemos, no es por absolutamente ningún factor externo, sino por el miedo mismo: de una u otra forma los demás lo notan, nuestro subconsciente lo proyecta, nuesto entorno lo absorbe.

No podría dejar de mencionar que allá en el Imperio, al norte del Río Bravo, la cultura del miedo está exacerbada hasta el absurdo.

Tratemos de criar diferente a nuestros hijos, en todos los aspectos... Mencionar los riesgos de las cosas, claro está, pero no enfocándonos en el miedo sino en la cantidad indescriptible de cosas que se pueden lograr si lo enfrentamos. Después de todo, alguna vez leí que los bebés sólo nacen con dos miedos: a los ruidos fuertes y a caer al vacío. El resto de los miedos se aprende.


Superación personal día con día: escribe hoy una nota de agradecimiento.

Es aconsejable escribir, de vez en cuando, notitas o mensajes de agradecimiento a gente que de una u otra manera ha hecho nuestra vida mejor. Puede tratarse de algo súper importante (a tu madre, simplemente por haberte parido, o a alguien que te salvó la vida), o totalmente random (un buen comentario, alguien que te ayudó a lavar los trastes), pero vamos, mi abuelita me enseñó que no hay nada más feo que ser ingrato. Nadie quiere ir por la vida nadando en un amargo pozo de ingratitud, en especial quienes somos agnósticos/ateos y no acostumbramos dar gracias a las deidades, nos queda el recurso siempre muy lindo de dar gracias a otros seres humanos. Yo lo hago, aunque tal vez no con la frecuencia con que debería.

Pero hoy quiero dar un agradecimiento ligeramente distinto. Hoy voy a agradecerle a alguien que presumiblemente me detesta y que no va a querer saber de mí en todo lo largo de su larga vida, lo que es una lástima aunque no algo que me importe.

Tuve hace poco tiempo una maestra que había perdido algo de contacto con la realidad. Verán, hay gente que no está muy acostumbrada a que los demás sean amables con ellos, o bien le incomoda. Por eso, cuando alguien llega y es amable con ellos, delira. Se viaja bien lejos.

Y quiero darle las gracias porque me regaló una de las anécdotas más chidas y divertidas que he podido usar para entretener a mis amigos. Gracias a ella, ahora muchos de mis amigos y parientes cercanos piensan que tengo una vida novelesca, surrealista e interesante. Y yo realmente no siento que mi vida sea TAN interesante del todo (no al nivel de "¡pongámoslo en un libro!"), hasta que llegan las anécdotas que me regala la gente como ella.

Uno de mis mejores amigos ha dicho que mi vida debería ser televisada (viniendo de él, es un halago muy grande: se dedica a hacer cortometrajes), y es sólo gracias a anécdotas de éste tipo; cuando La Caudilla perdió su vuelo de Luton a Barcelona y ranteó divertidamente sobre ello, cuando La Caudilla se pierde en la zona roja de Ginebra y camina entre las prostitutas, cuando La Caudilla se pierde en un cuartito de limpieza del noveno piso del edificio nuevo del Tec, cuando La Caudilla fue admitida por accidente en un simposium de Filosofía (con su ponencia y todo), cuando angustiada acompaña a sus amigos al Conasida, cuando choca su coche contra un camión parado, cuando choca el coche de un amigo contra la barda de la Alameda (y contra la alcohólica realidad), cuando pasó la noche en la estación de trenes de Nottingham, cuando hizo sus fiestas clandestinas y se fue a Matehuala clandestinamente y en la carretera fue descubierta por su tía... Y ahora, plenty ténquiu, se le ha sumado: "cuando su maestra la corrió del curso de Danza porque pensó, o juró, que era lesbiana y quería con ella".

Sus indesperdiciables e-mails se quedan para siempre en los anales de mis archivos escritos, bajo el título de "El fantástico mundo de Sara". Gracias, Sara. En verdad gracias.

Me importa tres pimientos...

... lo que haya dicho Tiziano Ferro acerca de las mexicanas y los bigotes. Tiene unas canciones ultrachidas y yo soy muy fans.

"Y estaba contentísimo"... Es un título mongólico, pero la canción es una hermosura. Y es difícil no identificarse un poco... sobre todo si se es mujer... Tío, qué fuerte...

Además, los títulos no siempre le hacen justicia a las canciones. Como ejemplo nos basta "Amigos para siempre", que cantaron en las olimpiadas de 1992 Sarah Brightman y José Carreras, y que es la canción olímpica más bella y con el peor título de todita la historia.




Aunque alguien debería decirle a Tiziano que en español no decimos "aigre". Cuero mil ragazzo.


Si quieres que tu compu se trabe para siempre...

... en especial si se trata de una lap Toshiba de ésas que venden por kilo, baja la última versión de Google Earth, y a continuación elige las opciones de "3D Buildings" y "Oceans". Su irresponsividad está garantizada durante al menos una media hora.
Métete a, digamos, Nueva York.



Ah, pero éso sí, yo estoy sencillamente maravillada. Ma-ra-vi-lla-da. Hoy en día uno puede esperar cualquier cosa de nuestros maravillosos artilugios tecnológicos. Para nosotros los ñoños ésto es un delirio.

Mi siguiente propuesta es que se puedan ver imágenes reconstruidas del pasado en 3D. Digamos, el Londres de hace 400 años. Y que tengan nieve de limón. Y unicornios. Muchos unicornios.